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Dia Internacional por la Salud de las Mujeres

Todos los meses de mayo, desde hace unos años (covid mediante) me voy salgo de la clínica para irme de ruta. ¿El motivo? Los ayuntamientos y asociaciones de mujeres organizan talleres con motivo del Día Internacional por la Salud de las Mujeres, que es el dia 28

Hoy he buscado por qué se celebra este día, y resulta que se celebra desde hace relativamente poco. En el año 1987, se fechó el 28 de mayo como Día Internacional por la Salud de las mujeres en la asamblea de la Red Mundial de Mujeres por los derechos sexuales y reproductivos. Desde entonces se han organizado actos de visibilización y lucha por los derechos relacionados con la salud femenina en todas su vertientes: acceso a anticonceptivos, violencia obstétrica, salud reproductiva…

Desde nuestra pequeña parcelita, queremos utilizar el poco (o mucho) altavoz que es el blog para sumarnos a este movimiento, porque si hablamos de salud femenina, el suelo pélvico importa. 

Podría ponerme aburrida contando un montón de datos y de estadísticas sobre cómo el sistema biomédico (y el cultural) sigue olvidándose de nosotras, pero te voy a decir uno solo: no fue hasta 1991 cuando se introdujo la perspectiva de género en la investigación biomédica. 

¿Qué quiere decir esto? Que los estudios se hacían en modelos masculinos y los resultados se aplicaban del mismo modo a las mujeres. Eso ha llevado a infradiagnosticar o a hacer un tratamiento incorrecto de muchas enfermedades. 

Por ejemplo, los síntomas de infarto en las mujeres son completamente distintos que en el hombre y como se nos ha hablado casi siempre de los síntomas en el hombre… tardamos más tiempo en identificarlo e ir a urgencias. 

Estos son solo algunos datos, ahora te invito a reflexionar sobre la siguiente situación:

Imagina que una mujer va a la consulta médica refiriendo una disminución de líbido y falta de orgasmo de un tiempo a esta parte. 

¿Qué será lo siguiente que se le pregunte?

Posiblemente encuentre respuestas como: “es que estás muy nerviosa”, “es que tienes mucho estrés”, “tienes que relajarte”

Ahora imagina que la persona que hace esa consulta es un hombre: disminución de líbido y de la erección. ¿Qué crees que le dirán?

En este caso, es probable que le hagan alguna prueba médica como una analítica o le controlen la tensión arterial, y si nada de eso está mal, entonces puede que le digan que está nervioso. Pero esa no es nunca la primera opción.

Lo mismo nos encontramos con el dolor en la regla, la anticoncepción, el dolor en relaciones sexuales, y así con hasta 700 patologías según el monográfico de Maria Teresa Ruiz Cantero

A día de hoy sigue habiendo una brecha de género patrocinada por el “es normal” contra la que tenemos que seguir luchando.

¿Tienes alguna experiencia de este tipo? Me encantaría leerte.

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