¿Cuál es la mejor postura para dormir?

¿Cuál es la mejor postura para dormir? ¿Qué tipo de almohada tengo que comprar? y ¿Cuál es el mejor colchón? Son preguntas que ocupan el top 10 de las preguntas que nos hacen todos los días en consulta. Hoy me voy a centrar en responder la primera.

La respuesta no es sencilla, porque existen tantas posturas para dormir como personas.

¿Te has planteado por qué duermes como duermes? 

No voy a entrar aquí en el juego del “Así es tu personalidad según tu postura al dormir”. Pero si voy a contarte algo que quizás no sepas: hay una estructura de tu cuerpo que “elige” tu postura al dormir. ¿No te ha pasado que te acuestas en una postura y te despiertas en otra totalmente distinta? 

La culpable es la fascia.

Ya he hablado en otras ocasiones de esta estructura, lo que aún no había dicho (porque cuando escribí este post, aún no se sabía) es que la fascia tiene propiedades contráctiles*.

¿Qué quiere decir eso? Que ya no se considera un actor pasivo en el movimiento, sino que la fascia tiene un papel activo. ¡Puede moverse sola! 

Normalmente estos movimientos van orientados a disminuir su propia tensión.

Mientras dormimos, cuando entramos en la fase de sueño profundo y nuestro nivel de consciencia y actividad voluntaria disminuye, la fascia aprovecha para repararse del trabajo que le damos durante el día. Y, como te he dicho anteriormente, busca liberar su propia tensión. 

Dependiendo de nuestra postura en el día a día, de nuestra actividad laboral o incluso de nuestras emociones, la fascia tendrá unas tensiones u otras y eso nos llevará a una determinada postura para dormir. Como ves, tu postura “favorita” a la hora de dormir, puede estar condicionada por lo que haces durante el día. 

¿Es buena/mala/regular alguna postura para dormir?

La ciencia dice que la mejor postura para dormir es del lado izquierdo** y a poder ser, con un cojincito entre las piernas, porque así favorecemos un montón de procesos: digestión, drenaje linfático, respiración… 

Eso choca directamente con la afirmación de higiene postural en nuestro día a día, que nos dice que no hay postura mala ni buena, que lo malo son las posturas mantenidas. Hasta la postura más ergonómica, mantenida en el tiempo, es mala. 

¿No vamos a aplicar esto al sueño?

Por eso yo tengo una opinión personal, si estás sano/a y no tienes ningún dolor o patología, duerme como estés más cómodo/a. Seguramente, durante la noche cambies varias veces de postura y ¡eso es estupendo! 

Si descansas, los procesos de reparación de tu cuerpo estarán al 100% y eso ya es un éxito. 

Evidentemente si tienes una patología previa, deberás tener ciertas consideraciones a la hora de dormir, pero al final todas se reducen a lo mismo: que la postura para dormir no empeore la sintomatología

Por ejemplo, si tienes síndrome del túnel carpiano y tu postura favorita para dormir es con el puño cerrado y la muñeca flexionada te despertarás en mitad de la noche con muchísimo dolor que puede extenderse durante el día. 

Lo mismo ocurre si aprietas los dientes. Como no podemos controlarlo, recurrimos a ortesis (o férulas) de descarga. Para impedir que, cuando entremos en sueño profundo, cojamos esa postura de manera involuntaria.

Resumiendo, duerme como estés cómodo/a, con la postura que no te produzca o aumente tu dolor y sobre todo… de la manera que consigas descansar. Porque no hay nada más terapéutico que el descanso.

*Schleip R, Klingler W. Active contractile properties of fascia. Clin Anat. 2019 Oct;32(7):891-895.
**Lee H, Xie L, Yu M, Kang H, Feng T, Deane R, Logan J, Nedergaard M, Benveniste H. The Effect of Body Posture on Brain Glymphatic Transport. J Neurosci. 2015 Aug 5;35(31):11034-44.

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