Fisioterapia Preventiva: quien quita la piedra, evita el tropezón

En muchas ocasiones cuando hablo con un conocid@, familiar o amig@ surge la frase “Pues el otro día me acordé de tí…” . Mi cerebro automáticamente responde “¿qué te dolía?”  y en la mayoría de las veces acierto.

No es que yo sea adivina, sino que es un proceso mucho más simple: el dolor es la primera causa para acudir al fisioterapeuta. Cuando un problema físico se produce, el cerebro le recuerda a la persona quien puede ayudarle y con quién debería ponerse en contacto.

La fisioterapia es muy conocida por su labor asistencial. Casi todos tenemos un fisioterapeuta de referencia para nuestros problemas físicos. A los fisios nos encanta que conteis con nosotr@s en esos momentos. Pero la fisioterapia, como profesión sanitaria tiene otra parte menos conocida, como la cara oculta de la luna, que es la prevención.

Existen cuatro niveles de prevención que van desde evitar a retener el avance de una enfermedad. La fisioterapia preventiva puede estar presente en los diferentes niveles de diversas formas: educación, ejercicios y técnicas manuales. 

Aplicar la prevención en la salud sería un remedio mucho más eficaz que cualquier medicamento, tendríamos grandes beneficios físicos y económicos. Pero aún nos quedan muchos pasos por dar para alcanzar esa meta. Que hoy estéis aquí leyendo estas palabras ya es un pequeño éxito, porque “lo que no se conoce, no existe” 

La fisioterapia preventiva puede estar presente en muchas etapas de nuestra vida, ayudándonos a nosotr@s o a nuestros familiares. Aquí os dejo algunos ejemplos:

  • Infancia y adolescencia. Hace unos años el Colegio de Fisioterapeutas de Andalucía puso en marcha una campaña de “higiene postural en el escolar”. En ella se les transmitía la importancia de las posturas en clase, transporte de la mochila, … Otro aspecto que podemos reforzar a través de la fisioterapia preventiva es la construcción de hábitos saludables para cuando sean adultos.
  • Salud laboral. Nuestra vida laboral cada vez es más larga. Podemos realizar trabajos físicos o más sedentarios, ambos con sus pros y sus contras para nuestro estado físico. La educación sobre la postura, los métodos para romper con las posiciones mantenidas, ejercicios para prevenir sobrecargas… son algunas de las herramientas que la fisioterapia preventiva puede ofrecer en esta etapa.
  • Deportista. Es el sector donde más conocida es la labor de la prevención a través de la fisioterapia. Esto es debido a que vemos con frecuencia como los deportistas son tratados por sus fisioterapeutas pre y post competición como una manera de evitar la lesión. Quizás lo que menos se conozca es la parte activa de esa prevención, a través de los ejercicios enfocados a reforzar aquellas regiones del cuerpo que suelen lesionarse con más frecuencia.
  • Mujer. Cada día somos más conscientes de la importancia de la salud de nuestro suelo pélvico. En este sentido la fisioterapia preventiva tiene una gran labor en la preparación al parto, un proceso importante como nos recuerda Feli en esta entrada. Pero también hay acciones menos conocidas como la prevención en el postparto, en el periodo perimenopáusico, …
  • Tercera edad. La labor de la fisioterapia preventiva en este sector debería ser protagonista en la vida de nuestros mayores. Prevenir las caídas o la aparición de la fragilidad son dos herramientas que les ayudarían a aumentar su calidad de vida en su etapa final.

Como podéis ver la fisioterapia preventiva puede estar presente en muchos momentos de la vida, solo que necesitamos conocerla para poder pedirla como cuando acudís con un dolor.

Para terminar, solo os pido dos cosas. Por un lado, que compartáis esta información con vuestros seres queridos porque quizás podamos ayudarles y, por otro lado, que si tenéis alguna dudas os pongáis en contacto con nosotras.

Gracias por llegar hasta aquí.

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