Los excesos del verano

¿Recuerdas la última sesión con tu fisioterapeuta antes de irte de vacaciones? ¿Aparte de hablar de los sitios que ibas a visitar o de las actividades que ibas a realizar durante las vacaciones, le pediste alguna recomendación o sugerencia para tu salud? Si no es así, sigue leyendo porque lo que te contamos en la entrada del blog de hoy te puede interesar. 

Tras la vuelta de las vacaciones podemos encontrarnos con dos posibles escenarios: 

1. Te has tomado al pie de la letra la premisa “vacaciones = descanso” por lo que te has pasado esos días de ocio sin hacer ná. 

Si bien es cierto que durante el periodo estival solemos vaguear un poco más de la cuenta, pasar de 100 a 0 en cuestión de varios días no es bueno para tu salud. No seré yo quien te niegue que la siesta después de comer bajo la sombrilla o la cervecita en una terraza disfrutando de los amigos sientan bien, muy pero que muy bien, y más tras haber pasado un duro año de trabajo. Sin embargo, quiero que comprendas que las lesiones no descansan y que con frecuencia Septiembre es un mes de recaídas. ¿Por qué te vuelve a molestar el tobillo en el que sufriste un esguince o vuelves a padecer dolor de cuello? ¿Será quizás porque los ejercicios que te recomendó tu fisioterapeuta para paliar esas molestias también se han tomado unos días de descanso?

Como el refrán popular dice “A toro pasado todos somos Manolete” y a pesar de que quizás esta recomendación te pille deshaciendo maletas me gustaría recalcarte que el descanso no compensa el echar por tierra la recuperación y el progreso que hasta el inicio de las vacaciones habías conseguido. Volver a la casilla de salida después de estar acercándote a la meta no es plato de buen gusto, por ello te insto a continuar, aunque sea de una manera más relajada, con el trabajo específico que tu fisioterapeuta te ha recomendado.

2. Has llenado todas las horas libres que otorgan las vacaciones con miles de actividades.

La ausencia de despertador y horarios te ha regalado horas de vida que has tratado de rellenar: ruta por la montaña, paddel surf, sesión playera de volley y así un largo etcétera que hace que tu cuerpo se sienta pesado. ¿No crees que es un poco excesivo meterte una caminata de 20-30 km con una mochila llena de “por sis…” sin antes haber hecho una preparación óptima? Hacer deporte y ejercitar los músculos es saludable, pero no debes olvidar que es importante tener un buen estado físico para evitar que el riesgo de lesión aumente. Además, si pasar de 100 a 0 no es muy recomendable hacerlo de 100 a 200 también tiene su aquel. 

No te olvides de que descansar de la rutina y pisar “el freno” ayuda a volver con las pilas cargadas y renovad@ para coger la vuelta con más ganas (o al menos con alguna). 

¿Has vivido recientemente alguna de estas situaciones? Como ya sabes, y si no es así te lo recuerdo, desde la Clínica de Fisioterapia Felicidad Rodríguez queremos ayudarte a evitar que los excesos del verano te pasen factura. ¿Cómo hacerlo? ¡Pues muy sencillo! 

Escucha al sentido común, si el cuerpo te pide descanso hazle caso, pero trata de no parar en seco pues ponerlo de nuevo en marcha puede costar más de la cuenta. No hagas que los pasos que has dado hacia la recuperación sean en balde, intenta introducir en esa nueva rutina los ejercicios que tu fisioterapeuta te ha recomendado. Recuerda que la clave está en mantener un balance entre el descanso y la actividad.

No fuerces la “máquina” ni te pases de revoluciones, no es necesario cubrir las 24 horas del día con actividades físicas. Ten precaución y ante los primeros signos de molestia descansa, tómatelo con calma: ¡estás de vacaciones! Si los dolores continúan no dudes en acudir a tu centro de Fisioterapia de confianza. 

firma_jorge

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