Infertilidad funcional y fascia… ¿te suena?

Dicen que nunca es el momento perfecto para ser madre, pero parece que ahora que tienes cierta estabilidad económica y emocional puede ser buen momento para intentarlo. 

Eres una mujer de unos 30 y tantos años, que come relativamente sano, hace deporte dos o tres veces por semana. Aparentemente todo está bien, empiezas a intentarlo, pero pasan los meses, y el ansiado positivo no llega. 

La frustración aumenta cuando, tras un año intentándolo, os empiezan a hacer pruebas y no hay nada médico ni en ti, ni en tu pareja que explique por qué no te quedas embarazada. 

¿Te suena esta historia?

Si no hay un trastorno hormonal, baja calidad de esperma o de óvulos y las trompas son permeables, puede que tengas una infertilidad funcional. 

A lo mejor todo lo anterior te sonaba, pero nadie te había explicado antes qué es eso de la infertilidad funcional. 

Pues bien, llamamos infertilidad funcional a aquella infertilidad que está más relacionada con el movimiento o la posición de los tejidos, que con una propia alteración (médica) del tejido u órgano. Es funcional porque, tiene que ver más con la función del tejido u órgano, que con su propia estructura. 

Cada uno de los órganos de nuestro cuerpo, está recubierto por una fina capa, denominada fascia. Los anatomistas, que son gente a la que le gusta complicarse, ponen un nombre distinto a esta fascia dependiendo qué órgano recubra, en la pelvis tenemos:

  • Mesometrio: Que recubre al útero
  • Mesosalpinx: Recubre a las trompas
  • Mesovario: Recubre al ovario. 

Imagínate tu útero y tus trompas debajo de una sábana a modo de poncho. Bueno, no te lo imagines, que para eso estoy yo:

infertilidad_funcional

Como ya vimos en este post, una de las principales funciones de la fascia es mantener a las vísceras en su posición y servir de guía para algunos vasos sanguíneos. 

¿Empiezas a comprender la importancia de este tejido en la fertilidad?

Si lo piensas, quedarse embarazada es muy difícil, tienen que darse unas circunstancias extraordinarias para que ocurra. Por eso, cuánto más fácil le pongamos el camino al espermatozoide y más irrigado este el útero para la posterior implantación, mejor.

Si has tenido alguna cirugía pélvica o alguna infección ginecológica, puede que la fascia haya generado adherencias. Estas adherencias, por un lado, hacen que el útero y las trompas no tengan un movimiento libre, y por otro, dificultan la vascularización de la zona. 

Estos movimientos viscerales son sutiles, pero necesarios y casi nunca se ven en pruebas de imagen. De ahí el “todo está bien” que tanto frustra. 

Ahora tienes un nuevo concepto, la infertilidad funcional. ¿Y ahora qué?

La respuesta es fisioterapia. 

La fisioterapia juega un papel muy importante en la infertilidad funcional, ya que a través de terapia manual y técnicas miofasciales, conseguimos restaurar la movilidad en estas estructuras y facilitar la fecundación.

Además, con la radiofrecuencia INDIBA, podemos estimular la microcirculación a nivel profundo, para que el endometrio esté bien vascularizado y nutrido y así ofrecer las condiciones óptimas de implantación a ese óvulo recién fecundado. 

Para poder ayudarte es importante, además de una buena valoración inicial, que conozcas tu ciclo menstrual y cuándo se produce tu ovulación, hablamos de eso en este post.

Si te sientes identificada con esto y crees que sufres infertilidad funcional, no dudes en escribirnos para consultar tu caso. 

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