Endometriosis

Ayer fue el Día Mundial de la Endometriosis, una enfermedad que aunque cada vez se nombre más, todavía tarda entre 5 y 8 años en ser diagnosticada. Y si fue ayer…¿por qué escribo hoy? Porque el algoritmo de Google es así, y le gusta que escriba los martes. Siempre ha habido raros. 

Seguro que ayer salieron miles de artículos a la luz divulgando cosas muy importantes como la importancia del diagnóstico, el tratamiento multidisciplinar y la dieta, y el ejercicio. 

SÍNTOMAS DE LA ENDOMETRIOSIS:

  • Dolor durante la regla y/o durante la ovulación
  • Dolor durante o después de las relaciones sexuales
  • Molestias al orinar o defecar
  • Infertilidad
  • Menstruaciones abundantes
  • Manchado entre ciclos
  • Otros síntomas

TRATAMIENTO DE LA ENDOMETRIOSIS:

Dicen que cuando hay muchos tratamientos para la misma patología es porque realmente ninguno es 100% efectivo.

Con la endometriosis pasa eso, hay muchos frentes desde los que hay que luchar, entre otras cosas porque aún no se tiene muy claro lo que la causa. Lo que sí se sabe es que está íntimamente relacionada con la presencia de estrógenos y que por eso, los síntomas disminuyen o desaparecen tras la menopausia. 

La aparición de endometriomas (masas de células endometriales fuera del útero) es hormonal-dependiente, por lo que para intentar controlar su crecimiento y progresión, es importante establecer un equilibrio hormonal.

Por eso, no solo la ginecología, sino también debe estar presente todo/a profesional que pueda intervenir en regular todo lo relacionado con la salud hormonal: psicólogo/a, nutricionista, profesionales del ejercicio físico…

Además, cerca de una mujer con endometriosis, debemos estar profesionales que tratamos de manera más estructural. Un ejemplo claro es la fisioterapia. Los endometriomas provocan adherencias, síndrome de dolor miofascial, activan puntos gatillo… provocando esos cuadros de dolor tan intenso.

Afortunadamente, cada vez son más los/as ginecólogos/as que recomiendan fisioterapia como tratamiento coadyuvante.

Y por eso cada vez nos llegan más mujeres a la consulta y por eso hoy vengo a contaros la historia de dos casos con algo en común:

LA ENDOMETRIOSIS QUE NO SE VE EN LA ECOGRAFÍA INTRAVAGINAL

Así como lees. Hay veces que los endometriomas no crecen en las paredes del útero, ni en los ovarios… ni siquiera en las trompas de Falopio, por eso cuando la mujer con dolor menstrual intenso (e intermenstrual) acude a revisión ginecológica, aparentemente todo está perfecto.

Eso les ocurre a estos dos casos de los que vengo a hablarte. Una de ellas, tiene endometriosis solo en el peritoneo, y a día de hoy, las revisiones siguen siendo con ecografía intravaginal. 

Fue tras investigar y leer un poco, cuando consultó con otros especialistas que decidieron pedir una resonancia magnética y ahí apareció todo… Tras meses de revisiones de especialistas: digestivo, urólogo, otros tantos ginecólogos y casi 2 años de dolor. 

La otra chica, que es el caso que más me ha sorprendido, es el de una mujer que vino por dolor en la cicatriz de la cesárea 5 meses después. Era un dolor muy intenso, en una zona muy localizada de la cicatriz. Lo describía como un dolor tipo quemazón, que a veces daba punzadas. Otras veces sentía como si tuviera una herida abierta debajo de la piel…

Ese dolor, aunque era constante, se agudizaba cuando le venía la regla o a mitad de ciclo cuando ovulaba. 

Al hacer la ecografía para ver cómo de adherida estaba la cicatriz, me encontré una imagen en la ecografía que no esperaba, una imagen muy hipoecogénica (negra) redondita, justo en la zona de la cicatriz que le dolía. Esta imagen, se correspondía con una sensación al tacto muy peculiar en la zona. Como si hubiera un quiste muy superficial. 

Como no soy radióloga, le dije que debería ir al médico a que le echaran un ojo. 

Cuando volvió, me contó que lo que tenía era un endometrioma en la cicatriz. ¡Me dejó en shock! 

Le pregunté si ella anteriormente había tenido algún síntoma y me dijo que no, que tenía un poco de molestias en las reglas, pero que podía seguir haciendo vida normal durante la menstruación.

Después de esa cita me puse a investigar y ¿sabes qué?, hay un pequeño porcentaje de endometriosis abdominales que aparecen tras cirugías abiertas en el abdomen, sobre todo cesáreas. Aparece en el 0.03-0.4% de las cesáreas (1).

Según este estudio, las células endometriales y/o la presencia de líquido amniótico en los extremos de la cicatriz, sumada a otros factores como:

  • La presencia de estrógenos
  • Factores de crecimiento locales propios del proceso de cicatrización
  • La inflamación
  • antecedentes genéticos

… hacen de la cicatriz un buen caldo de cultivo para que se produzca una endometriosis en la cicatriz. 

Aun hoy estoy alucinando con esta posibilidad, hasta que apareció esta chica en la clínica, no tenía ni idea de que esto pudiera ocurrir.

Esto me recuerda la necesidad en este, y en todo tipo de tratamientos de mantenerse actualizada y contar con los últimos avances para poder mejorar la calidad de vida de estas mujeres.

Y tú ¿tienes endometriosis? ¿sabías que esto podía pasar? ¿Y las alternativas terapéuticas?

Te leo en comentarios

Ananias, P., Luenam, K., Melo, J. P., Jose, A. M., Yaqub, S., Turkistani, A., Shah, A., & Mohammed, L. (2021). Cesarean Section: A Potential and Forgotten Risk for Abdominal Wall Endometriosis. Cureus, 13(8), e17410. https://doi.org/10.7759/cureus.17410.

2 comentarios en “Endometriosis”

  1. Aquí una endometriosa! Efectivamente me quitaron uno en el abdomen. Actualmente tengo otro foco (que se sepa porque sólo me hacen eco intravaginal), supuestamente tratado con un DIU que me ha disminuido el sangrado pero ni mucho menos el dolor. Cuántas veces he tenido que escuchar que era normal… No tenía ni idea que la fisioterapia ayudará. Muy interesante la entrada de hoy!

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